Lejos del nido
En este lugar enjaulado, al lado de mi ordenador, no llego a atisbar ningún olor a ti. Todo ha desaparecido. No queda ni siquiera un pequeño recuerdo. Ni las llamadas, ni los mensajes pueden evitar la lejanía de nuestros corazones, ya bien separados.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada