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martes, 11 de septiembre de 2007

¡Ponga un Mojamé en su foro!

La cosa ocurrió en enero del año pasado. Estaban en un foro del Diario Vasco dándose bofetadas dialécticas los independentistas y los 'españolistas' cuando de repente se metió en la refriega un tal Mohamed Kulabi, de nacionalidad marroquí. Con un español de bazar de Tetuán, Mojamé, un tipo multicultural y encantador, se convirtió inmediatamente en la estrella del baile. Su primera aportación al debate fueron sólo dos frases, directas como un cañonazo de la Guardia Mora:

- Ir (sic) aprendiendo a nadar que os falta poco. Yo he llegado en patera, pero los españoles vais a salir de aquí a nado.
Conmoción general. ¿Quién era este tío? Antes de saberlo, un batasuno se apresuró a corregir la lamentable equivocación de Mojamé. 'Vamos a ver, compañero antiimperialista,los vascos no somos españoles'. Pero Mojamé, con una falta lamentable de talante, respondió al dhimmi amigo:
- "Yo no tengo nada que ver con esos rollos vuestros de nacionalismo. Sois todos muy so puercos. Para mí sois todos iguales, vascos, catalanes, madrileños y andaluces, no tengo nada que ver con vuestras tonterías. Tengo tanto asco a un separatista vasco, como a uno que no lo es, y al resto de los españoles". Y tras esto remató: "A ver si os matáis entre vosotros, marranos. Mejor será para nosotros".
Quien quiera que fuere Mojamé, era obvio que desconocía el espíritu alianzador de las civilizaciones por completo. Lógico: faltaban aún un par de mesecitos para que el presidente Alpargatero y su ministro Desatinos llegarán en tren hasta los palacios del poder. Así las cosas, Mojamé expuso su cosmovisión un poco a lo burro, pero bastante claramente:
- "En Marruecos estamos muy atentos a lo que está pasando en Palestina. Una vez que la umma solucionemos este problema, sabemos cuál será el siguiente país al que declararle la guerra por ocupar ilegalmente las tierras del islam: España. Y no dudéis, marranos comecerdos, que lucharemos hasta la última gota de nuestra sangre. Y no es sólo Ceuta, Melilla y Canarias, ¡si no el reinado de Al-Andalus!. Los cuatro millones de andalusíes que vivimos en Marruecos, descendientes de península Ibérica, llevaremos en su debido momento estos hechos a la ONU. La ONU es amiga de la umma y la guerra a España será declarada por todos los árabes".
Un forero se atrevió a preguntarle a Mojamé cuántos canutos se había metido en el cuerpo hoy. "¿Te has fumado todo el hachís que no has vendido, o qué, tío?. Pero nuestro huésped no tenía sentido del humor: Mahoma no reir, musulmanes no reir.Respondió con admoniciones:
- "No tomar esto a broma, infieles. No tomarlo. Estamos hartos en la umma del cuento que tenéis. Israel, a devolver tierras. Luego, vosotros marranos: devolver todo lo que España robó a Marruecos. No, no,no me refiero sólo a Ceuta y Melilla. Ya veréis, ya veréis, ya veréis como también os toca a vosotros, que sois unos racistas asesinos. La explotación que habéis hecho del islam la vais a pagar".
Salió el tema de la religión y el debate giró hacia la teología. Discusión de altura. Los 'infieles' criticaron a Mahoma y al Corán.Mojamé les respondió como se merecían:
-Sois podridos de Satán, marranos, vuestra ceguedad (sic) os traerá el mal. Europeos y americanos tenéis un problema muy grande por no convertiros a la religión islámica. Ya lo estáis pagando: vuestras mujeres están corruptas por vuestra religión. Nuestras mujeres, con la nuestra, están puras".
¡Ah, las mujeres! Aquí el debate tocó su verdadero punto caliente. Mojamé explicó sin ningún tapujo que como cristianos y judíos no tiraban pedradas a sus mujeres, ni en el Evangelio ni en la Torah se especificaba la ración de jarabe de palo que les corresponde si son desobedientes, pues claro, así pasa lo que pasa:
- "Da asco ver tal sociedad corrompida y que se atreva a opinar de los países islámicos y del Corán. No hay nada peor para la humanidad ni para la existencia del hombre que las mujeres infieles. LAS MUJERES HAN DE SER CASTIGADAS SI DESOBEDECEN A SU HOMBRE Y SER SIR-VIEN-TAS DEL HOMBRE. Alá así lo quiso. Y lo más importante: "¡Amonestad a aquellas de quienes temáis que se rebelen, encerradlas, pegadles. Si os obedecen, no les pegéis más, Alá es excelso, grande!". Doy gracias a Alá por estos consejos y verdades sublimes.Y os hago una pregunta: ¿cómo es que un musulmán tiene cien mujeres, esposas y concubinas, Y NO TIENE UN SOLO CUERNO DE NINGUNA DE ELLAS, siendo que todas están muy felices con un único macho? ¡VOSOTROS VIVÍS CON SÓLO UNA Y TENÉIS MÁS DE CIEN CUERNOS! Entregando estas perras infieles sus cuerpos a más de cien hombres diferentes, ¡no me extraña que tengáis más cuernos que un saco lleno de caracoles! Por favor, dejar (sic) a los hombres musulmanes tranquilos, que no tenéis nada que enseñarnos, infieles".
Llevado el razonamiento a este nivel de sutileza, ¿qué más se podía añadir? Un forera se atrevió a decir que los musulmanes "tenéis mucho morro. Mucha pureza a base de hostias en vuestras mujeres, pero vosotros tenéis el rabo podrido de tanto ir con putas y con chaperos. Vosotros si que sois guarros. No me extraña que cien estén contentas con uno: así tocan a menos chulo". Se armó la marimorena. "Eso no te atreverías a decírmelo en mi cara, perra cristiana", amenazó Mojamé."Qué ganas tengo de que dominemos Europa. ¡Ibaís a saber todas lo que es bueno!".
Bien, pero mientras la dominación llega y no llega, Mojamé quería medidas inmediatas que paliaran, como dice el presidente Alpargatero, "el inmenso mar de injusticia" que el abominable Occidente imperialista ha hecho caer sobre la bondadosa umma. Nuestro amable huésped expusó, por tanto, sus reivindicaciones:
- "Melilla, Ceuta, Canarias, el AVE a Marruecos por el estrecho, como el tunel de Inglaterra, agua potable y fresquita de los ríos, ayudas económicas, vivienda, trabajo, seguridad social, paga extra cada seis meses para cada marroquí que trabaje en España, ayudas familiares y la ley sharia para nosotros, no vuestra ley asquerosa". Le preguntaron si quería también derecho de pernada. "No sé qué es eso", admitió Mojamé. Se lo explicaron. Y dijo con desdén: "Cuando queramos violar a vuestras mujeres, pues lo haremos. Alá autoriza las mujeres de los infieles como botín de los creyentes. Dice el santo Corán: "tantas como alcance tu diestra".
Y dicho esto, desapareció del foro. Un independentista dijo: "qué heavy". Y un españolista le respondió: "qué fuerte". Y tras tales exclamaciones, volvieron a enzarzarse en su pelea de siempre.
Real, como la vida misma, queridos.

Lydia Morales y Ripalda
Fuente.-Kielvifartas

1 comentario:

resaca dijo...

Muy bueno